Publicado en En una canción

Aquello que sentí…

Y después de tantas cosas de la vida… Sólo enséñame a vivir.

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Publicado en Voz del alma

Y se abrió el telón…

Telon

Ya era vieja la costumbre de llegar tarde y perderme siempre la función… Pero un buen día decidí romper la rutina de salir con el tiempo justo, y adelanté las manecillas de mi reloj para que me engañara por unas horas…

Por primera vez estuve ahí, temprano; recuerdo no haber visto a nadie, sólo la sombra de mi cuerpo reflejándose en los contornos de las paredes, que como testigos silentes, observaban mi llegada.

Era raro para mi, nunca estuve en primera fila… Porque mi falta de puntualidad apenas me dejaba ver el título de la obra, mientras lamentaba mi tardanza, desde el otro lado de la calle.

Cómodamente sentada, en aquel puesto que la vida guardó para mi… Comenzó la función y se abrió el telón… Te vi… Y fue tan real aquel momento, que a media luz la verdad pudo brillar… No eran las luces del teatro, era simple realidad.

Tanto tiempo viendo todo de lejos… Tantas funciones que por llegar tarde me perdí… Lo que imaginaba terminó por ser cierto… Y al subir el telón, pude ver aquella parte que desconocía de ti.

Tu personaje se fugó de golpe… Extraviaste el guion, y sin el, no supiste que decir… No necesité esperar para saber como era el final… Sin pensarlo me levanté, en medio de tu actuación magistral.

Se cae el telón y no había mas nada, todo mentira, todo tan falso… De pie en primera fila, pagué tu drama con un aplauso.

Publicado en Voz del alma

En primera fila…

Aquella tarde en una de nuestras tantas tertulias en aquel antiguo Café, ella me contaba que ese día, mientras  terminaba de vestirse parada frente al espejo, consultó su reloj y pudo comprobar que aun estaba a tiempo…

Con un poco de prisa salió una hora antes de lo habitual y caminando como si fuese perseguida por alguien, se dirigió hacia aquel lugar en donde siempre, era la invitada mas esperada…

Detalles del camino que no valen la pena mencionar, iban arruinando aquella costumbre de ser en toda ocasión, la que siempre llega puntual…

Me dijo que llovía y hacia mucho frio… Con paraguas en mano, siguió su rumbo sin detenerse, no podía perderse de nada esta vez…

Al fin llegó, aunque no a la hora que ella pretendía, pues aunque procuró salir a su cita de todos los días, con una hora ventaja, no contaba con las cosas que se presentarían en el camino…

Una vez en frente de aquella enorme puerta volvió a consultar su reloj, notó que era tarde… Sin más demora entró… Buscó como siempre su lugar en primera fila… Se sentó a observar las maravillosas actuaciones de todos aquellos que eran parte de su alrededor… Terminó de verla,  y al final, como es de esperarse, aplaudió…

Terminó de hablar y ni siquiera una sílaba salió de mi boca, sólo me quedé mirándola mientras de forma casi mecánica endulzaba mi café.