Publicado en Versos en un sorbo

Antología…

Antología

Y contemplaba la luna cuando el sol galantemente le cedió el paso a esa noche que apenas comenzaba…  Su resplandor acarició mi rostro y no pude contener el deseo de sentirte aquí…

Recostada en aquel viejo sofá, recordé las tantas madrugadas de aquel abril, cuando los besos aún eran frescos, así como las primeras flores de mayo.

El aroma a café recién tostado que emanaba de tu piel, embriagaba mi ser y hacía rebosar mi locura.

Era deliciosa aquella sensación, cuando tu respiración erizaba cada uno de mis poros, y anulaba mis cinco sentidos.

Entonces el resto no importaba… Todo sobraba, nada faltaba.

Sólo era preciso ser y estar…

El ambiente se creaba cuando tu mirada buscaba mi cara, y nuestros ojos se decían las cosas que nuestros labios callaban.

Abrumada en mis recuerdos, sonreí con la misma intensidad que tenían aquellos momentos, cuando a nuestro alrededor todo parecía desaparecer y sólo quedábamos tú y yo… Entonces el tiempo se detenía, y jugaba a ser cómplice de aquello que sucedía cuando se apagaba la luz y podíamos vernos el alma.

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Publicado en Poemas a cuatro manos

Utópica realidad…

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Esto ya se está tornando un tanto aditivo, pues con mi acostumbrada taza de café, pasé de visita por algunos blogs que tanto me gustan; Y es cuando me encuentro con mi querida colega en letras Yolejos y uno de sus maravillosos post titulado Utopía, no me contuve a escribir, y aquí les dejo nuestro “Poema a cuatro manos”, resultado de los comentarios de ambas.

Y llegué a sentirte tan real, que al amanecer en mi cuerpo aún estaba tu olor… Y en mi boca saboreaba la dulzura de tus besos… Aquellos mismos besos que dejaste abandonados en mis labios; desde aquel día, cuando decidiste mudarme la alegría.

Y fuiste tan real que aún tiemblo de espasmos alocados. Un reguero de sábanas y almohadas por el suelo delatan tu existencia. Y mi cuerpo transpira y huele a miel, y se eriza mi piel desnuda de ti y de tus besos.

Entonces invoco tu nombre y estallan mis ganas en la oscuridad… Se humedece mi sexto sentido. Te siento, aquí sigues estando… Entre el deseo y la nostalgia, que me embarga cada vez que despierto y no te encuentro.

Y tengo sed y hambre de tus besos. Y solo sueño con el día en que vengas a poblar mis noches desiertas.

Que llegues y te quedes en cada una de ellas… Y me devuelvas la dicha de ver otro amanecer, enredada entre tus piernas… Sintiéndote tan cerca, que se llegue a confundir el latido de tu corazón con el mío.

Y gritan mis entrañas: vuelve, huracán de pasiones, átame a tu cuerpo, bébeme con ansias, no dejes nada.

Destruye esta ansiedad… Ahoga el dolor de no tenerte… Arranca de raíz toda esta angustia y planta en mi huerto la flor de tu regreso.

Ven, quiero morir de amor entre tus brazos.

Porque mi amor por ti es muy corto, sólo dura una eternidad.

Que quiere decir SIEMPRE, ¿te acuerdas?

Fin.

Publicado en Voz del alma

Madrugada y un contrato…

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Rumbo a las tres de la mañana, sigo escribiendo los versos que nunca publicaré…

Miro como la noche se hace larga, y en el umbral de esta madrugada fría, recuerdo lo que ya no es, el resto de aquello que siempre ha sido.

Bolígrafo, hoja y vino, me acompañan esta vez… Un par de versos mal rimados, frases tachadas, un nuevo papel…

En la quieta víspera de este amanecer, a mi salud vuelvo a brindar, porque nada me turba, porque nada me espanta; porque quien está lleno de todo, no tiene nada que esperar…

Las manecillas del reloj anuncian que ya son las cuatro… Y en cada minuto, en mi silencio, dedico otro adiós.

Un trago mas a mi salud, sin que brindar a solas parezca una locura… No caben juicios razonables en las cuatro paredes de mi habitación… A media luz se acortan las líneas, a media luz y sobras tú…

Camino a las cinco, y por mutuo acuerdo, la madrugada y yo firmamos un contrato… Yo no le hablo mas de tu ausencia, y ella jamás me recuerda a ti…

Publicado en Trivialidad

Iniciamos con el Café…

Y es que no hay día que no comience con una taza de café…

Ya con la taza en mano, comienzas a pensar en todo lo que tienes que hacer en esas nuevas  veinticuatro horas (24hrs.) que te ha regalado Dios…

Miras a tu alrededor y tienes tanto porque dar gracias, que muchas veces eso es lo que menos haces.

El sol aparece y te dice que la noche murió al fin, y que tú tienes la dicha de haberte dado cuenta de eso; Que eres privilegiado por saber que estas aquí y ahora, ocupando más que un espacio en la tierra, estas vivo… Haz entonces que eso valga la pena. Dedíca tu mente y tus acciones a cosas productivas…

Sé que en muchas ocasiones aún no terminas tu café y sientes que los minutos se van en un parpadear; son tantos los planes y las responsabilidades, que deseas agregarle dos o tres horas más al reloj…

El día al igual que la vida, se pasa tan rápido como un sorbo de café… No asumas las horas futuras como una enemiga que se lleva tu vida, que te roba tiempo. Enfrenta cada segundo lleno de optimismo y esfuérzate por sacar de cada momento lo mejor del mismo…

Termina tu café y dale inicio a tu vida como si recién acabaras de nacer… Lánzate al mundo y vístete de esperanza, recuerda siempre que lo que desees ver fuera, debes primero lograrlo en ti…