Publicado en Voz del alma

En trance…

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Ciertamente son muchas las cosas que se aprenden en soledad…

Si estás perdido, consigues tener el tiempo suficiente para encontrarte con esa parte de ti que se había extraviado, y puedes a su vez, lograr fundir en un sólo ser aquello que fuiste, lo que eres, lo que nunca volverás a ser, y lo que siempre serás… Porque solamente en ésta reconciliación es en donde radica la gran sabiduría de ser, no ser, y seguir siendo.

Puede sonar todo como un trabalenguas, e incluso puede que esto se llegue a confundir, y probablemente ni siquiera se alcance a comprender… Pero que más da, la vida sigue igual, y es un regalo unipersonal…

Como la vida es propiedad exclusiva de cada ser humano, se puede llegar a hacer de la misma todo aquello que se nos plazca; porque sólo nos pertenece a nosotros. Pero como en todo cuento de hadas, también existen esos pequeños detalles que hacen de lo simple, algo un poquito complejo, por así decirlo. Y es que siempre, aunque estemos conscientes de que cada quien tiene su propia vida, no nos basta, y buscamos con quien compartir la nuestra… Nos sembramos, anclamos raíces, echamos frutos, florecemos en cada primavera y somos testigos del duro golpe que sufre una hoja, cuando el otoño se encarga de aventarla contra el suelo.

Entonces… Y sólo por esos diminutos detalles, caemos en la más real de todas las conclusiones, y es que: Con cualquier decisión u actitud podemos llevarnos el mundo por delante, porque se trata de nuestra vida; pero jamás lograremos con eso, arrastrar a todos a nuestro mundo, ni siquiera porque se trate de nuestra vida.

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Publicado en Realidades

Olvidando lo que somos…

Somos más de lo que somos, lo que pasa es que estamos entretenidos en este mundo de metal, tratando de encontrar un alma dentro de los transeúntes que diariamente deambulan sin vida por las calles…

Hoy todo se trata de las cosas que visiblemente posees… Ya nadie se detiene a buscar el trasfondo de algo, eso es perder el tiempo, caminamos a paso doble… Llevamos mucha prisa.

Apenas abrimos los ojos y ya queremos que el día se acabe para cerrarlos otra vez… Como si de forma inconsciente odiáramos estar vivos… Y sólo quisiéramos dejar el tiempo pasar…

Nadie está conforme. Se tiene algo, pero no basta; hay que buscar más, simplemente porque vivimos en una sociedad en donde todo es comparativo…

Mientras más riquezas materiales tenga el mundo, más pobre espiritualmente será…

Asquea mirar alrededor y notar lo vacío que se va quedando el ser humano, cada vez que su principal tarea es el cúmulo de cosas vanas, para presumir ante los demás … Seguimos con este estilo y vamos dejando los trozos de nuestra  esencia, detrás de una cortina superficial de aquello que pretendemos ser… Abandonándonos  al ritmo despiadado del son que conduce al abismo, en donde caemos cuando ya es muy tarde para regresar, porque no somos ni la sombra de lo que fuimos alguna vez.

Publicado en Voz del alma

Sentido común…

Casi todos conocemos la sensación de querer fugarnos y escapar de nosotros mismos…

Sé que al igual que yo, saben como luce una herida en su interior… Ahondarse en ella y descubrir que el dolor por dentro es mucho más fuerte…

Podemos decir a voces y hablar sobre cómo se siente sangrar los pies, cuando a mitad del camino, te detienes exhausto, porque pierdes fuerzas tras pisar los filos de aquellas cosas que cortan… Y rasgan más allá de la piel…

Sé del olvido que se recuerda olvidar… Y del silencio que no para de hablar…

Irse de uno mismo, perderse y encontrarse sin querer buscar.  Llorar sin lágrimas, existir sin vivir…

Así como ustedes, también me he quedado esperando detrás de una puerta que nunca abre… He contemplado la promesa que se quiebra apenas nace…

He llegado a hacerme sorda de frases regaladas que de nada llenan al corazón… He perdido el timón de mi barco de vez en cuando… Y he sentido el frio del miedo cuando no confío… Cuando todo alrededor provoca hastío…

Publicado en Trivialidad

Y te sientes pequeño…

Caer. No importa cuantas veces, levantarte y seguir en pie, porque esa es la actitud que debes tener ante la vida.

Dar. Y sin importar lo que recibas, debes hacerlo, porque esa es la forma que aquel hombre nos enseñó en los treinta y tres años de su paso por la tierra.

Te manejas así. Pero el mundo exigente, insaciable, siempre pide más y más. Es entonces cuando ves a tus capacidades limitarse y le permites paso a la frustración. Todo pasa de ser grande a inmensamente grande.

Los sueños que de niño dibujabas mientras se te perdía la mirada en las nubes de algodón de tu cielo siempre azul, cada día se vuelven mas que difícil, imposibles.

El trato con las personas empeora en el vaivén de los tiempos, porque el mundo va en retroceso, y se va perdiendo el concepto de lo que verdaderamente es la esencia del ser humano. La mezquindad reina en el círculo vicioso de esta decadente sociedad.

Entonces te sientes agotado, pierdes las fuerzas y tus pasos se quedan suspendidos… Te sientas al lado del camino, y te quedas detenido observando como todo pasa. Porque igual camines o no, todo seguirá pasando a tu alrededor. Nada se detiene porque tú decidas parar.

Tratas de ser optimista y ver la taza media llena. Aun sabiendo que no es verdad, quieres pensar así, y no notas que llenarla, se está convirtiendo ante tus ojos, como una de las mas grandes osadías… Porque la taza cada vez se hace más grande. Más das, más le falta. Te sientes pequeño.

Buscas dentro de ti las respuestas, porque también eso te ha enseñado la vida… Sorpresa! No de todo tienes la respuesta. Sólo eres un simple ser humano, y la incomprensión ante las cosas que no asimilas como normales, es lo que afirma tu condición de serlo.

Que minúsculos podemos llegar a sentirnos, cuando nos dejamos abatir por las cosas de las cuales no tenemos control alguno. Nos minimizamos porque simplemente no somos capaces de valorarnos a nosotros mismos, y preferimos quedarnos paralizados esperando los elogios externos de aquellos que desde afuera no aprecian lo que cada uno de nosotros es por dentro.

Eludimos la responsabilidad que tenemos sobre nuestras propias emociones y cultivamos dentro de nosotros un sentimiento de inferioridad, que pasa de ser un visitante ocasional, a vivir en nuestro interior como un huésped permanente. En fin, dejamos que todo nos quede grande.

Publicado en Trivialidad

El poder de una Sonrisa

Y es que finalmente hay que entender que sin importar que tengas a la angustia de inquilina dentro de tu alma, una sonrisa siempre es oportuna…

Con ella no solo alivias las penas que arropan lo que está en tu interior, sino, que puedes iluminar tu entorno y ver la luz que proyectas a tu alrededor… La magía que se despierta con una sonrisa es el inicio de la historia que nace en tu corazón, siempre cuando creas y te convenzas que puedes brillar y al mundo entero mostrar el resplandor que llevas dentro de ti… Con valor y creyendo siempre en lo que eres, el camino que emprendas comienza ahora y aquí….

Publicado en Realidades

Un nene con su juguete…

Después de buscar entre tantas posibles formas de describir lo que realmente es alguien, se llega casi sin querer a la más clara, objetiva y entendible conclusión de que realmente ese alguien no es más de lo que una cree que fue…

No se puede juzgar los actos de un niño, pués estos libremente van por el mundo descubriendo en cada día las cosas nuevas que pueden aprender… Pero hay quienes siendo lo suficientemente adultos, se quedan estancados en esta etapa y eternamente juegan al amor, al querer; y como a cualquier jueguete cuando llega uno nuevo, van por ahí desechando las almas que les son brindadas, muchas veces sin merecerlas

Es penoso y casi desconcertante saber que fuiste la Barbie o el Ken, de aquel o aquella a la que creiste ser tu alma gemela… Que como un infante al ver otro juguete descarta el que tiene, mientras te quedas en el ricón preguntandote qué habrá pasado… Sin sospechar dentro de ti, que otro día más de reyes le ha llegado a la nena o al nene…

Publicado en Voz del alma

Mi margarita dijo NO…

           

Comencé diciendo Sí, y fué entonces cuando mi Mundo, pasó de ser “Mí” para ser “De”.

Todos en algún momento de nuestras vidas arriesgamos cosas buscando conseguir otras; Y no se trata sólo de arriesgar cosas por ser cosas, ya que generalmente es el alma la que ponemos en juego cuando se inicia diciendo que Si… O cuando se termina diciendo que No, y viceversa…

A veces resulta más cómodo decir que No, otras que Si… Y mientras deshojamos la margarita la vida se pasa más rápido que un sorbo de café… Nadie sabe a ciencia cierta cuando se le debe hacer caso a un Si, o cuando ignorar un No… Lo que si podemos asegurar es que el mundo nunca deja de girar entorno a lo que acontece dentro de cada uno de nosotros…

Todo pasa y todo queda, así dice una canción, y mientras pasa o queda, vivimos entre un Si y un No… Damos vuelta y caemos en un No, y es entonces cuando cerramos puertas, bloqueamos caminos, libramos luchas y en muchos de los casos hasta se encuentra cierta paz… Mas, se voltea el mundo y vuelves a un Si, donde luego pasas a encontrarte en la etapa donde se abren brechas, se aclaran senderos, se pierden batallas y en muchos de los casos, también se encuentra paz…

Son tantos los pétalos caídos al son de un No y un Si, que te pierdes dentro de ti mismo, y generalmente cuando te detienes a ver a dónde fue que te quedaste, sucede que no te encuentras, que te fuiste tan lejos entre el Si y el No, y aunque resulte increíble, sin dejar de ser cierto, pasas a ser un desconocido, incluso para ti mismo…

Miras entre tus dedos la margarita que vas deshojando y esta vez tienes un Si, pero ese Si, puede venir disfrazado de un No, y puede que ese No, más tarde se convierta en Si… Y es esto lo que nos deja estancados en situaciones que llegan a perjudicar desde tu salud física hasta tu estado mental, emocional, psicológico, anímico, mientras carcomen tu espíritu y agrietan tu alma…

Por tantos desvarios en los que a veces nos abruman los días al pasar; llega al fin el hoy en el que tomo mi margarita y he decidido que diga No, y no es un No vestido de Si, pero si es un No con espera de un Si; un Si a la vida, un Si a comenzar de nuevo, un Si a No mirar atrás, un Si a saber que se puede y un Si a la fuerza para decir No.