Y estar viva…

                                                      Afortunada por simplemente ser y estar viva…
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Nunca llegamos…

Pasó el tiempo y fuimos como dos deconocidos que se van dejando atrás… Muchas palabras, muchas promesas; Ilusiones que flotaban y caricias que morían como noche en víspera de amanecer…

Muchas ideas, muchos planes, una cita fallida en un presente que estalló… Y así pasó que entonces te fuí pidiendo… Tú fuiste callando… Seguías exigiendo, mientras yo seguía aceptando. Modificamos tanto al amor, que un día lo llegamos a asfixiar, le cortamos las alas, mientras le pedíamos volar… Así de sencillo como quien construye una casa, y fábrica un espacio; Fuimos quitando las piezas que formaban la base… Quedó todo tan al aire, que al momento de caer, nada pudimos hacer… Sólo resignarnos a ver.

Esperando que aparecieras no me presenté… Mientras tú por otro lado, anhelando que me presentara, jamás llegaste…

Nos dejamos esperando, nos ausentamos esta vez… Por miedo al otro, por no sufrir, por temor al futuro, por cobardía a vivir, por ignorar el después, por callarnos esta vez, por el orgullo que nos arropa, por negarnos ver el amanecer, que llega siempre detrás de una larga noche rota…

Comenzando con la taza vacía…

Muchas veces cuando la vida te arrebata todo aquello en lo que te apoyabas, sientes que no podrás volver a empezar, y generalmente ese miedo de no saber con certeza que será de ti en el día que precede a lo que es tu “hoy”, no te deja ver las tantas opciones que están justo en frente tuyo…
Con el pasar del tiempo y los tantos golpes que te da la vida, aprendes a ver las adversidades igual que como luce una taza vacía; Y es justo en esos momentos en donde llega la oportunidad de volver a llenar tu taza y valorar su contenido; Ese, que alguna vez sentimos tan seguro y creímos inagotable.
Sin importar las veces que tu taza se quede vacía, recuerda que puedes volver a llenarla. Está en cada uno de nosotros la decisión de verter algo nuevo dentro de ella o de quedarnos observando como se rebosa de “Nada”.