Publicado en Trivialidad

Algo que medité…

Y se llega a ese momento en donde al fin comprendes que sólo disfrutarás de la belleza de un arcoíris, el día que te permitas ver las nubes grises y la lluvia, como parte de tu propio paisaje…

Entiendes entonces que quienes se impacientan y se retiran antes de que anochezca, jamás podrán participar en la contemplación del esplendor que les brindan las estrellas…

Y se suele estar pegados al asfalto, de forma tal, que llegas a confundirte entre las líneas que dividen las vías… Entonces sólo así, conociendo esta sensación, puedes llenarte de las fuerzas suficientes para subir al cielo, y volar más allá de lo que cualquiera pueda divisar…

Las cicatrices que van dejando los golpes de la vida, no son más que las marcas justificadas de alguien que está vivo… Y que a pesar de todo, está dispuesto a Vivir…

Sigamos el camino enfocados en la meta que queremos alcanzar, sin voltear a ver las huellas que vamos dejando al pasar, y sin preocuparnos por el tramo que nos falta para llegar…

Anuncios
Publicado en Trivialidad

Un sorbo musical…

Estoy segura de que muchos ignoran la importancia de la música en la vida… Aun sabiendo que la misma está en todo y todos… Pues TODO produce un sonido particular…

La música con sus variadas melodías, tiene el gran poder de afectar más que el cuerpo… Esta llega tambien a invadir nuestros espíritus, nuestras mentes, y deja en completa desnudez nuestras almas…

Hay música que nos invita al movimiento y aumenta nuestra adrenalina, esta es la que bailamos mientras eufóricos gritamos de emoción… En cambio existe la música que nos invita a la tranquilidad, a la meditación, esa que nos lleva a un lugar utópico, y nos vamos resistiendo al maravilloso encanto de sus acordes melodiosos…

La música, con su aditivo poder, también es capaz de desatar los sentimientos mas sublimes, fuertes y escondidos que llevemos en los rincones de lo que somos en nuestro interior… Esa música es la que nos hace llorar, entristecer, y en muchas ocasiones hasta enfurecernos…

Como fiel amante de la música que me considero, he bien sabido que esta se compone por tres elementos cuyos nombres son el ritmo, la armonía y la melodía; El ritmo impacta al cuerpo, la armonía al alma y la melodía al espíritu…

Aunque resulte un poco raro y difícil de creer, cada uno de nosotros estamos influenciados por el tipo de música que acostumbramos a escuchar… Por tales razones, debemos prestar mucha atención, y aprender a identificar los efectos que provocan ciertas músicas a las cuales nos hacemos adictos…

La música es bella, para mi es el mejor alimento del alma… Con la música te escapas del mundo en el que estas, puedes volar y dejarte llevar… Puedes moverte ayudando a tu cuerpo a mantenerse activo, y puedes también confortar a tu alma cuando necesita desahogarse…

Aprende a ser muy selectivo con la música que escuchas, y procura tener claro el impacto que desees tener con la misma, de acuerdo a la necesidad que presentes… Nunca dejes a un lado la música, toma egoístamente solo para ti aunque sea cinco minutos de las veinticuatro horas que te regala el día, y dedícalos a escuchar esa canción que te gusta; Sube el volumen, siéntela, disfrútala y vívela….

Publicado en Voz del alma

Hoy medito…

No quisiera que hoy fuese ayer… Pues con todo lo bueno y malo que me ha tocado vivir, no dejo de estar agradecida con Dios todos los días, por las infinidades de cosas que me ha brindado.
He reído, he llorado, he amado, y hasta se podría decir que he odiado, aunque este último sentimiento ha sido efímero en mis adentros, ya que he aprendido conforme el paso del tiempo, que el agua se deja correr, que las cosas se dejan fluir, que el amor no se ruega y que la verdad no se grita, pués al final se deja escuchar en el más sublime de los silencios y como un corcho siempre sale a flote…
Si la felicidad se mide en momentos, puedo decir que he sido feliz, y puedo asegurar que mucho.
La vida, mi vida, me ha concedido la dicha mas grande que pueda tener cualquier mujer, ser madre… Dándome así el privilegio de escuchar el “Te Amo” más sincero, puro y cálido que exista, de los labios infantiles de mi hija.

Yo, como hija soy la más afortunada, porque tengo un padre y una madre que con toda dedicación, amor y tolerancia, han hecho de mi la mujer que soy en el día de hoy. Como amiga me he entregado por completo, siendo en cada momento aquella que dice presente, que aconseja, o que simplemente calla, para escuchar.
Ser mujer, me ha llevado a experimentar la oportunidad de conocer el amor, ese que se da entre dos seres que se encuentran en la vida y anidan sus almas, para crear de dos, una sola. Ese amor que sólo se siente una vez, el que se torna fuerte como roca, con la fragilidad de una flor… Ese que se va más allá del contacto de dos cuerpos que entre besos y caricias se funden hasta el punto de tocarse más alla del alma. Pero debo confesar que ha sido ese mismo amor, el que ha provocado en mí las lágrimas más hondas, la angustia más terrible, y que aún estando de mi presencia, me ha dejado sola…

He dado mucho, probablemente más de lo que he recibido, mas no me quejo, pués aquellos seres que estamos acostumbrados a dar, damos porque siempre tenemos algo para ofrecer; Contrario de aquellos que sólo se conforman con recibir, y que se encuentran tan vacíos, que nada tienen para dar, porque ni para sí mismos poseen…

A pesar de todo aún sonrío, y no hay día que no dé gracias a Dios, hasta por las cosas que no alcanzo a comprender. A pesar de las traiciones, sufrimientos y decepciones, creo en la vida, creo en mi, y estoy confiada en que detrás de cada tormenta, hay una calma que espera…