Detrás del auricular…

imagesCA9T6LN7

Aún recuerdo las tantas noches cuando el sueño invadía mis ojos y mi mente se negaba a dormir…

Tomaba el teléfono, sabía que siempre la encontraría; tan dispuesta, tan entregada, y siempre con las palabras mas acertadas.

Normalmente el enojo adornaba las cosas que le decía… No me gustaba omitirle nada, esperando que de ésta forma me diera la razón y comprendiera mi rabia. Pero su actitud siempre era la misma… Suave, sincera y cristalina. A veces resultaba desesperante sentir tantas turbulencias y chocar contra un muro de calma.

Entonces encontraba el aliento que buscaba… La serenidad se apoderaba de mi, y finalmente llegaba a conciliar el sueño… Por lo menos durante dos horas corridas.

Tuvo que pasar lo que pasó para lograr en mi aquello que tanto me pedía. Entonces lo entendí todo.

Comprendí que decir lo siento no niega la existencia de la culpa… Y que perdonar no erradica el dolor… Pero hace mas llevadera la vida.

Realmente me cuesta creer que ya no estará de aquel lado del auricular… Y aunque pude agradecer tanta bondad, no deja de dolerme ese hasta luego.

Al fin lo hice, lo logré; Sé que desde donde está me mira sonriendo y se siente satisfecha.

MM

Anuncios

Madrugada y un contrato…

imagesCAI0Q052

Rumbo a las tres de la mañana, sigo escribiendo los versos que nunca publicaré…

Miro como la noche se hace larga, y en el umbral de esta madrugada fría, recuerdo lo que ya no es, el resto de aquello que siempre ha sido.

Bolígrafo, hoja y vino, me acompañan esta vez… Un par de versos mal rimados, frases tachadas, un nuevo papel…

En la quieta víspera de este amanecer, a mi salud vuelvo a brindar, porque nada me turba, porque nada me espanta; porque quien está lleno de todo, no tiene nada que esperar…

Las manecillas del reloj anuncian que ya son las cuatro… Y en cada minuto, en mi silencio, dedico otro adiós.

Un trago mas a mi salud, sin que brindar a solas parezca una locura… No caben juicios razonables en las cuatro paredes de mi habitación… A media luz se acortan las líneas, a media luz y sobras tú…

Camino a las cinco, y por mutuo acuerdo, la madrugada y yo firmamos un contrato… Yo no le hablo mas de tu ausencia, y ella jamás me recuerda a ti…

El tiempo y su andar…

El tiempo y su andar

Hazte amigo del tiempo, pues este es el único que en lo adelante podrá revelarte las razones de cosas que ahora carecen de sentido ante ti.

No desees volver el tiempo atrás, cada momento tuvo su tiempo… Y cada minuto del mismo cumplió su misión.

Es importante conocer el valor del tiempo mientras lo tienes presente; pues una vez que este decide partir, no escucha razones para quedarse. Tampoco te dice hacia a donde va. El tiempo se marcha sin mirar atrás.

El tiempo como caminante indetenible sólo sigue hacia adelante, no hay descanso en su andar… Arrastra todo a su paso, y no regala ni un segundo extra para explicar.

Sin importar lo que llegues a pensar, el tiempo se hace indiferente a lo que sientes… Él sólo sabe que debe continuar. Su camino es demasiado largo y detenerse no está en su plan.

Vive el tiempo que en tus manos está, el segundo que ahora vives, será el que  recordarás, al minuto de saber, que hoy era simplemente, el mañana del ayer.

Iniciamos con el Café…

Y es que no hay día que no comience con una taza de café…

Ya con la taza en mano, comienzas a pensar en todo lo que tienes que hacer en esas nuevas  veinticuatro horas (24hrs.) que te ha regalado Dios…

Miras a tu alrededor y tienes tanto porque dar gracias, que muchas veces eso es lo que menos haces.

El sol aparece y te dice que la noche murió al fin, y que tú tienes la dicha de haberte dado cuenta de eso; Que eres privilegiado por saber que estas aquí y ahora, ocupando más que un espacio en la tierra, estas vivo… Haz entonces que eso valga la pena. Dedíca tu mente y tus acciones a cosas productivas…

Sé que en muchas ocasiones aún no terminas tu café y sientes que los minutos se van en un parpadear; son tantos los planes y las responsabilidades, que deseas agregarle dos o tres horas más al reloj…

El día al igual que la vida, se pasa tan rápido como un sorbo de café… No asumas las horas futuras como una enemiga que se lleva tu vida, que te roba tiempo. Enfrenta cada segundo lleno de optimismo y esfuérzate por sacar de cada momento lo mejor del mismo…

Termina tu café y dale inicio a tu vida como si recién acabaras de nacer… Lánzate al mundo y vístete de esperanza, recuerda siempre que lo que desees ver fuera, debes primero lograrlo en ti…