Ellas… Mujeres.

untitled5

Y la vida las fue llevando de un lugar a otro… Circunstancias diversas, fueron forjando las memorias que hoy orgullosas, y con un aire de cierta victoria, llevan escritas con tinta indeleble en cada uno de sus corazones.

Son ellas las que al encontrar piedras en sus caminos, no sólo aprendieron a seguir, aún con el dolor de haber tropezado; si no, que muchas de ellas, no tuvieron otra opción que llevar a cuestas alguna de esas piedras.

Ellas que con sus sonrisas, saben ocultar el dolor que callan sus labios, pero que gritan sus ojos… Las que tienen las palabras exactas para aconsejar; las que saben guardar silencio cuando queremos hablar… Las que llevan sus heridas, tatuadas como estrellas en su alma, y cual si fuesen guayacanes, se doblan, pero nunca se parten. Esas que siempre están ahí; y son capaces de transformarse en lo que se necesite para el momento. Hijas, madres, hermanas, amigas, esposas… O simplemente MUJERES.

He tenido el privilegio de conocer sus historias… Las he visto llorar, y me sorprende ver como se hacen más fuerte con cada lágrima que derraman. También las he visto reír, y he llegado a ver iluminarse todo el entorno con sus anchas sonrisas.

Unas más jóvenes que otras… Con diferentes creencias… Y distintas historias… Pero con algo en común… El espíritu firme y en pie de lucha, en busca de sus objetivos.

Hoy las miro con admiración y son para mi como una eterna fuente de sabiduría… Pues, de cada una he tenido algo valioso que aprender…

Gracias por la existencia de cada una… Y por dejarme pertenecer de una forma u otra en sus agitadas vidas.

H.M / M.E / C.M / C.H / S.A / M.E.P / E.S / M.P / A.A / Y.C / Y.N / P.G. / E.Q / H.O / M.M / M.P.V

Anuncios

Renacimiento…

imagesCAAMXA1R

Me asusta el camino que me falta por recorrer, aún cuando sé que es apenas el comienzo…

Sé que seguirá lloviendo… Pero también sé que puedo hacer que el sol salga otra vez, porque en esta ocasión todo depende de mi.

En cada paso que adelanto me voy sintiendo perdida; las incertidumbres hacen temblar mi fe. Entonces por un momento no encuentro el rumbo, y hacen que vuelva a caer.

Pero es diferente, tengo el alma abierta y dispuesta… Ahora sé que podré. Sé que en mi andar aparecerán montañas, que quizás querré mover; pero también sé que todo lo que pasa, es porque está destinado a ser.

Entonces quiero seguir… No quiero detenerme, aún estoy empezando, el día comienza a nacer.

A veces me siento sola, pero sé que es una cuestión de actitud… Bloqueo mi mente y sigo… No sólo por lo que me espera al otro lado… Es mas bien para demostrarme lo fuerte que puedo llegar a ser… Cuando ya nada puede vencerme.

Me esperan muchas luchas por ganar… También me tocará perder. Sé que me caeré una y mil veces… Pero sé que en esas caídas no me voy a romper…

Ahora cuando al fin logro callar las voces de mi cabeza… Puedo escuchar a mi corazón, decir que todo estará bien.

Sin 8 en septiembre…

imagesCAQZU64P

Y de septiembre ya no habrá día 8, seguirá normal durante todo el mes… Luego 9 y después 10…

Fotos, risas, llantos… Y ni hablar de aquellas cartas ya amarillas… Miles de te quiero, un corazón de papel. Todo quedó olvidado en los recuerdos del pasado.

Todo dicho y poco hecho… Muchas cosas y nada ya ves. Lo ves.

Día perfecto sólo será aquel en donde se nuble, llueva y salga el sol otra vez.

Todo acabó esperando colores cuando era de noche. Palabras al aire colmadas de reproches.

Un día 8 y nada será… Libreta gastada, hojas en blanco… Mucha tinta derramada… Muchas letras por plasmar.

Se esfuman ilusiones, anhelos al vapor… Se cierra una puerta, se abren caminos…

Entender o no, ya no es una opción… Llega el día 8 y todo terminó.

Sin buscar excusas, ni pedir razón, sin que exista un hasta luego disfrazado de un adiós….

Seguirá septiembre 11 y 12… Así todo el mes. Del 7 al 9 ausente el 8, y sin que se note… Ya lo ves.

No son palabras claras, tampoco nada lo estará… Llega el día 8 y trae consigo el final.

Ella abrió su corazón…

Y fue cuando entonces con los ojos brillantes envueltos en un destello de luz, ella me dijo:

Todo es nuevo, diferente e interesante…

El timbrar del teléfono es como una dulce melodía cuando él me llama y al fin me siento ilusionada nuevamente…

En silencio y conmovida la escuchaba mientras ella seguía diciendo…

No siento el pasar de las horas cuando echo mi mente a volar y me rindo a los recuerdos recientes de un momento compartido… Añoro día a día su presencia.  Me siento como niña.

Después de tanta espera, de encerrarme en mi misma y negarme al amor… Siento que es el momento de abrir el baúl en el que guardé mi corazón. No quiero seguir temiendo al dolor… Él no es capaz de hacerme daño.

Continué sentada a su lado y ella siguió hablando, como si tratase de convencerme para que no me preocupara, porque ella estaba segura esta vez…

Confieso que me sentí emocionada yo también; me hacía muy feliz verla así.

Pasaba el tiempo y el tema entre ella y yo siempre era él… Y sus infinitas ideas para hacerlo feliz, porque él era distinto, no tenía maldad.

Pero todo de repente cambió… En esta ocasión la escuchaba hablar, sus ojos ya no brillaban, tenía la mirada perdida, vacía y sus palabras salían entonadas con un ritmo decepcionante. Sospeché lo que había pasado y eso me entristeció. Fue como si lo predijera de alguna manera, y más que sorpresa, lo que eso provocó en mi fue algo parecido a la melancolía.

Ella dijo: Entiendes por qué ya no creo? Te das cuenta de por qué soy así?

No dije nada, y sólo acerté con la cabeza.

Continuó hablando de forma exasperada; el tono de su voz ya no era suave ni armonioso, esta vez había mucha ira en sus palabras.

Yo tenía razón (Me dijo) cuando dije que él era distinto, si, fue tan bien actuado su papel, que nunca vi al que realmente usaba el disfraz. Me odio a mi misma, por ilusa, por creer nuevamente, por dejarme llevar e ignorar mi intuición…

Esta vez la interrumpí sólo para decirle que no podía condenarse de esa forma… No podemos autocastigarnos por la forma en como reaccionan los demás. Amar no es un error. Tampoco es nuestra culpa no ser correspondidos. El amor es libertad, y la libertad no tiene propiedad.

Ella no habló, y atenta, en profundo silencio me escuchaba…

Le dije:

No sé lo que sientes, no estoy dentro de ti e ignoro de igual forma el sentir de él. Tampoco sé como hacer para que no te sientas así, para que no veas esto como el final de todo, para que no te cierres nuevamente al amor.

Es difícil lo sé. Dar y quedarte con las manos vacías esperando lo nunca llega; entregar todo lo que eres y sentirte hurtado; perder el tiempo dedicando el alma a acumular intentos, resulta frustrante para cualquiera. Pero… No es el final, el camino sólo se termina cuando dejas de caminar. El amor nunca se acaba, porque el amor es cada uno de nosotros, es lo que somos, lo que sentimos, y debe permanecer en nuestro interior, como una fuente inagotable que fluye a pesar de las decepciones.

Aquí estoy yo. Concluí.

Ella me miró, me abrazó y ahí sentadas en aquel sofá, entre sollozos y sin darnos cuenta, transcurrieron las horas y nos dieron las diez.

Soledad no es estar SOLOS…

Muchas veces hablamos de la soledad y desconocemos que ésta implica mucho más que quedarnos en un espacio a solas con nosotros mismos; Pero… Qué es verdaderamente la soledad…?  Por qué aún entre mucha gente nos seguimos sentiendo solos…?

Existen millones de razones que pueden llegar a dar respuestas a los cuestionamientos que intimamente nos hacemos a nosotros mismos, respecto a este tema… Ya que este puede llegar a ser tan hondo, que jamás alcanzariamos a tocar ni siquiera cerca del fondo.

Se puede decir que muchas veces sentirse solo, no es precisamente estarlo…

En ocasiones podemos llegar a sentir soledad, y notamos como la misma llega a manifestarse en forma de un hueco en medio de nuestras almas… Obviando el hecho de que dar cabida a este sentimiento dentro de nosotros, es ignorar de forma voluntaria, las cosas maravillosas que poseemos y la presencia de Dios en nuestros corazones…

La soledad es una actitud que asumimos por cuenta propia…

Hay una frase que dice: “La soledad es mala consejera”; pero eso siempre dependerá del uso que le demos a la misma, ya que esta puede llegar a ser muy beneficiosa siempre y cuando se utilice para analizar de forma instrospectiva la manera en cómo vamos conduciendo nuestras vidas… Su colaboración es tan favorable que nos permite ver si realmente estamos manejandonos con honestidad, tanto con los demás, como con nosotros mismos… Al mismo tiempo en el que nos aseguramos de saber cual es el legado que vamos dejando, en nuestro corto paso por el mundo.

Por qué sentir soledad cuando hay tanto en nuestro interior…

La sensación de soledad generalmente suele llegar detrás una perdida, un fracaso, un desamor… Y cuando ésta se hace presente, anula la esperanza de volver a sentirnos felices y agradecidos con lo que somos y con lo que tenemos. Caemos entonces en un aislamiento… Bloqueamos el alma.

Sentimos la soledad y con ella vamos cerrando nuestras mentes aferrandonos a las ideas que nosotros mismos vamos tejiendo… Nos autocastigamos, perdemos la suavidad y provocamos con ello la resistencia a los posibles cambios que podrían ser de gran ayuda para nuestro crecimiento espiritual…

Ser flexibles con ciertas ideas que endurecen nuestro criterio; comenzar a valorarnos por lo que somos, procurar sentirnos orgullosos de nosotros mismos, lograr la armonía de nuestra mente y alma, a sabiendas de que nuestras acciones no impactan negativamente a quienes nos rodean; son los primeros pasos para dejar de sentir soledad, aún cuando nos encontremos solos…

Llenémosnos de regocijo al saber que somos seres especiales, ocupemos nuestras mentes en pensamientos útiles que nos aporten cosas positivas. Descartemos las ideas nocivas para nuestra salud emocional, psicológica y física, ya que las mismas solo consiguen alejarnos de la profunda belleza que cada uno de nosotros llevamos por dentro…

Permitámosnos de vez en cuando, acompañarnos a estar solos… Tomemos una rica taza de café y disfrutemos de nuestra compañia.

Siempre cuento contigo…

Y es que sin importar lo lejos que me pueda encontrar de ti… Siempre estás ahí… Cuando he sentido que la adversidad derriba mi puerta, y que mi tranquilidad escapa temerosa por una ventana, es entonces cuando miro a mi lado y te siento aquí…

Sin que te nombre mi boca, apareces y me dices presente, tu corazón y el mio saben entenderse entre si, no hacen falta palabras ni gestos, sobra cualquier tipo de emoción, conoces mis pensamientos y sabes lo que siento sin tenerte que hablar, ni una sola palabra, conoces mi angustia… Sabes de mis debilidades, y aunque me esconda de todos, no puedo ocultarme de ti… Sé que tu amor es infinito… Y que no conocería nunca la profundidad de ese sentimiento…

Te siento en cada parte de mi ser, porque mi vida está sujeta a la tuya, como raíz de un árbol que nunca deja de florecer, como si se burlara de las cuatro estaciones…

Qué no te debo? Si hasta la vida me regalaste, me siento tan fuerte cuando me miras, me hablas con tus ojos, y me recuerdas lo importante que soy para ti…

Tus palabras, muchas veces sin ser exactamente palabras, alimentan mi espíritu, y tu inmenso amor engrandece mi alma… Probablemente no sabes cuanto te amo…

Eres mi faro, mi luz, mi sostén… Ese abrazo cálido diciéndome que todo estará bien y esa mano fuerte y extendida que nunca me deja caer…

Gracias por existir, por hacer que yo esté en el mundo y por darme más de un motivo para vivir… Eres y serás siempre, única, irrepetible e irremplazable…

H.M.