En ausencia de ti…

En un sorbo de cafe

Que la vida es larga… Y que el tiempo ayudará.

Mientras eso ocurre, diariamente invento un motivo que por lo menos me ayude a esperar el alba… 

Llevo siete noches sin dormir. Tu ausencia se me nota.

Que todo pasa…

Pasan las cosas, pasa la gente. Y qué hay de todo esto? También pasará…?

Es mejor ahora.

Porque mañana dolerá menos…

Me desconsuela saber que hoy es el mañana de ayer y sigue doliendo… Entonces lo anterior no tiene sentido.

Continúo ausente de mí misma, quizás te llevaste una parte de lo que soy.

No encuentro camino alguno… Porque la mitad del mapa se me quedó entre tus manos.

No estás…

Anuncios

Sin decir adiós…

En un sorbo de cafe

No esperaba que vinieras, eso lo sabes… Pero llegaste y te anidaste en lo más profundo de mi ser.

Te acercabas cada día más a mi, y rápidamente te amé. No hizo falta saber mucho de ti, todo era hermoso.

Ibas a mi lado en cada paso… Siempre estabas ahí. Nos amábamos.

De pronto no se qué paso… Fui sintiendo que te alejabas y no entendía la razón.

Me sentiste llorar tantas noches en la soledad de mi habitación… Sabías que no quería que te fueras. Pero me ibas dejando, llevando contigo la luz que iluminaba mi rostro desde el día que apareciste.

A diario te recuerdo… Siempre hay algo que me habla de ti. Me pregunto si ahí donde te encuentras piensas en mi. Si todavía me quieres. Si me esperas.

Aunque nadie me haya visto a tu lado, te sentí… Sólo tú y yo sabemos el amor que compartimos, a pesar de que hoy no estás conmigo.

B.

Punto y seguido…

 

En un sorbo de cafe

Lo había entendido… No podía estar más claro; todo este tiempo tratando de saber lo qué era exactamente y resulta que para mi sorpresa ahí estaba, justo dentro de mi.

Es realmente asombroso darme cuenta de la simplicidad de algunas cosas que muchas veces tornamos tan complejas, llegando al punto de convertirlas en nuestro más grande temor.
Así como cuando nos resistimos a transitar por el sendero que nos lleva hacia la felicidad… Y nos pasamos la mayor parte de nuestro paso por el mundo fingiendo estar de acuerdo y conformes con todo, porque eso es lo único que nos proporciona seguridad. Mientras nuestra vida, qué?

Qué se supone que debamos hacer con aquello que realmente queremos?

Por mas que intentamos obviar y hacernos sordos a las voces que va produciendo nuestra cabeza, sabemos que la realidad esta ahí, asomándose a diario, atacándonos sutilmente hasta dejarnos vencidos e indefensos… Entonces comprendemos que la respuesta a nuestras incertidumbres está resumida en cuatro letras… Teniendo como significado el principio y la eternidad de todo: El amor.

Finalmente se responden casi todas nuestras preguntas. Descubrimos que no son precisamente los años, ni los daños, ni siquiera el tiempo, los que van transformándonos día tras día… Lo único que nos hace evolucionar minuto a minuto es el amor; ese a nosotros mismos, a alguien, o algo… Y sólo por amor somos capaces de ser o no ser, estar o no… O para la suerte de algunos, simplemente vivir, negados a cumplir con el legado de pasar por la tierra siendo solamente algo que existió.

Reencuentro…

En un sorbo de cafe

Y de parecido…? Absolutamente nada.

Que distinto era todo esta vez. Y por irónico que pareciera, esa fue su manera de descubrir que las cosas tienen siempre una razón de ser; no importa el tiempo que haya transcurrido desde aquel entonces, o lo que quizás en algún momento había sacrificado.

Finalmente se daba cuenta de que la vida es tan cíclica, y solamente cambian los tiempos…

Un poco de dolor… Por qué no? Después de todo seguía siendo tan humana como cualquiera.

La miré fijamente, pregunté si lloraría.

Dijo: – Para qué?

Y en la complicidad de nuestros ojos, sonreímos.

Nada que decir.

Había tanta paz en su mirada…

Yo en cambio rebosaba de orgullo. Comprobando que por fin lo habíamos logrado.

De soledades… Ni hablar.

Nuevamente se miraba en el espejo y ahí estaba… Toda ella como siempre, real. En compañía de quien había regresado para nunca más abandonarla.

Aprovechando cada instante de esa segunda oportunidad.

Amándose tanto como ese primer día.

Anhelo…

Anhelo

Ella solamente quería que alguien la hiciera sentir que florece en pleno otoño…

Alguien que fuera capaz de encender el sol a mitad de la noche tan solo para iluminar su espacio y que pudiera hacerla reír hasta el punto de olvidar que alguna vez estuvo triste…

Ella simplemente quería a alguien que respetara su silencio… Comprendiera su mirada y la abrazara cuando no pudiera entenderla…

Ella sólo quería que alguien la invitara por un instante a ser parte de su existir… Y que al hacerlo sólo fuera por amor, no por el capricho de calmar su soledad…

Ella únicamente quería a alguien con quien compartir un amanecer, el ocaso, un café y la vida… Alguien que no cortara sus alas, sabiendo que se puede amar en libertad mientras se tiene compañía.

Ella quería querer…

Sin palabras…

Sin palabras...

Y callar… Hacerme silencio; sin duda alguna soy más sentimiento que palabras. Porque finalmente las palabras sin acción, como agua al calor, se evaporan… Totalmente vacías, no consiguen rozar ni lo más superficial de ti, entonces de nada sirven.

Callo, mientras pienso que si el silencio hablara te diría una y mil cosas por querer decirte tanto… Porque mis palabras juegan a esconderse entre sí, entonces basta una mirada y todo está dicho.

Y callar porque el silencio habla solo… Entre susurro te cuenta de esas noches cuando no estás y mi cuerpo echa de menos tu piel.

Con brutal elocuencia sigue hablando el silencio, y aunque no lo escuches, a gritos te dice las cosas que me callo… Así como cuando siento desbordarse mi alma, volverme aire e ir a todas partes, sin limitaciones. Soy libre junto a ti.

Entonces en mi silencio te cuento que de mi sed eres el agua… Esa historia que no acaba de empezar… Destino que no he de olvidar.

Y callo nuevamente, dejo que el silencio hable por mí… Él siempre sabe cómo, cuándo y dónde decir las cosas… Esas mismas que si pudiera decir lo haría.

Llega el silencio, todo se apaga y enciendes mi alma… Mis ojos me delatan y le confiesan a los tuyos eso que voy disimulando mientras callo y nada te digo.

L.T.